XIV
[Lo que mandó Martí de este escrito a La Nación fue fechado en Nueva York el 29 de octubre de 1888; lo publicaron el 16 de diciembre, y se encuentra en las Obras Completas en el tomo 12, página 75.
Lo no conocido, publicado solamente en El Partido Liberal el 18 de noviembre de 1888, es lo que sigue.]
Correspondencia Particular de "El Partido Liberal".
Gran funeral chino en New York. Li Yu Doo, soldado de la libertad, general chino.
SUMARIO. "Otros sucesos". La carta del ministro inglés y la cuestión de naturalización. ¿Conviene darse prisa a naturalizar a los extranjeros? El Mayor de New York y la naturalización. "Li Yu Doo": su historia y sus méritos. Su religión. Los chinos de New York. La masonería china. Mott Street el día de los funerales. Las ceremonias en la sala mortuoria. "La procesión funeral". Trajes, banderas y música china. Los tres generales en su vestido de pelea. Símbolos de la religión liberal. El caballo del muerto. Los sacerdotes. "El entierro". La pira funeral. Escenas en el cementerio. Cómo es una sepultura china. Flores y comida. Djinn inmortal.
Nueva York, Octubre 28 de 1888.
Sr. Director de "El Partido Liberal"[...]
¡Cuánto asunto está pidiendo crónica! ¡Cómo adelanta la elección que aún hoy se muestra del lado de Cleveland! ¡Cómo la ha puesto en peligro la carta increíble del ministro de Inglaterra en que aconseja de intruso a un inglés naturalizado que vote por Cleveland, como si el oficio de un ministro extranjero fuera mezclarse en los negocios domésticos del país que da asilo amistoso, como si no fuera traición y alevosía tomar carta de ciudadano en un país para valerse de ella en su daño, para servir intereses diversos de los del pueblo que pone en las manos el instrumento que han de volver contra él! Véase a quién se da entrada en la casa, y en la nación. El hogar es un templo, y la nación otro más vasto. Un asiento en el hogar es una honra, y un asiento en la nación. Las visitas en la sala no más, sólo a los que nos han probado su lealtad llevaremos a los aposentos interiores. La mano a quien la tenga limpia: los brazos a quien funde y padezca y batalle y expire con nosotros. Pues ¿quién le dirá al veneno "ven"? Véase antes si es veneno o sangre. No debía darse la naturalización así como así, sino en ceremonia solemne, como los nacimientos o las bodas. Lo que vale mucho, no debe ser fácil.
Pero no oigamos ahora lo que dice en pro de sí cada uno de los seis candidatos para corregidor de la ciudad, aunque vendría a cuento hablar de Hewit, el corregidor actual, por ser el campeón franco de esta idea de naturalizar con cuidado, pues va hasta decir que al extranjero se le debiera exigir, antes de darle el derecho del voto, tantos años de residencia en el país como al mismo que nace en él, que no puede votar hasta los veintiuno. No oigamos las músicas que a toda hora pasean las calles, detrás de la bandera de los demócratas o del pabellón nacional que han escogido de emblema los republicanos. Hoy hay música extraña, la música de los funerales de Li Yu Doo, y con New York curioso vamos a oírla.[...]
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