Jos� Mart�: notas y estudios

Carlos Ripoll

  �ndice general
  �ndice particular
  B�squeda

fondob.gif (357 bytes)

 

NOTAS

1.- G�nesis, XVI, 11 y 12.

2.- XXXIX, 7 y 8.

3.- Jos� Mart�, Obras Completas (La Habana: Editorial Nacional de Cuba, 1963-1973), XXI, 216. Las citas que siguen son de esta colecci�n y llevan entre par�ntesis el tomo y la p�gina que les corresponden.

4.- Con el t�tulo de "Ruinas" hab�a aparecido la traducci�n de un fragmento de la obra portuguesa en 1879, en La Patria, Bogot�, y se recogi� en J.A. P�rez Bonalde (Caracas: Colecci�n de Cl�sicos Venezolanos de la Academia Venezolana de la Lengua, 1964), 177-181.

5.- A morte de D. Jo�o, 11a ed. (Lisboa: 1924) 127-131. La edici�n original se public� en 1874.

6.- A morte, 11.

7.- El romancero y cancionero sagrados; colecci�n de poes�as cristianas, morales y divinas (1855), ed. Justo de Sancha (Madrid: Biblioteca de Autores Espa�oles, 1950) XXV, 184, 201 y 203. Hay otras romanceadas: n�meros 496-498, p�ginas 201-202. Esta tendencia a la rima continua est� presente desde el siglo XVI: hay algunas en Orf�nica lira (1554) de Miguel de Fuenllana, y otras en Romancerillos de la Biblioteca Ambrosiana, de donde es �sta: "Aquel paxarillo/Que vuela, madre,/Ayer lo vi preso/Y hoy trepa el aire;/Por penas que tenga,/No muera nadie;/Yo le vi entre rejas/De estrecha c�rcel,/Cantando pasiones/Ma�ana y tarde". Cit. Pedro Henr�quez Ure�a, Estudios de versificaci�n espa�ola (Buenos Aires, 1961) 129 y 134.

8.- Hay una edici�n de Filadelfia (T.H. Palmer), de 1817, y otra de Bogot� (Imprenta de Bruno Espinosa) de 1843.

9.- Aunque Mart� no lo consigna, es del "Afecto 58," y aparece en sus Afectos Espirituales; Obras Completas de la Madre Castillo (Bogot�, 1968), II, 143.

10.- III (julio de 1881), p. 235. Adem�s de la secci�n donde se public� este ejemplo, llamada "�lbum po�tico," hab�a otra, "Poetas americanos," con versos de arte menor de escritores espa�oles, colombianos, dominicanos, an�nimos, y seguidillas amorosas, filos�ficas y en f�bulas: IV, 3 (16 de diciembre de 1880), pp. 18-19; IV (22 de enero de 1881), pp. 60:61. En varios n�meros del a�o 1880 aparecen seguidillas de Selgas, por ej., II, 30 y 36 (5 de mayo y 24 de junio).

11.- I, 7, 7 de agosto de 1880, pp. 50-51. El primer elogio de Adriano P�ez apareci� el 10 de setiembre de 1881 con el t�tulo "Conversaciones Semanales, II: una revista y un poeta"; pero el juicio que convierte a este colombiano en "El primer cr�tico de Mart�" lo dio La Patria (Bogot�) en noviembre de 1881, XXXV, pp. 2-3. Vid. Carlos Ripoll, Jos� Mart�, letras y huellas desconocidas (Nueva York, 1976), pp. 71-82.

12.- Antolog�a po�tica hispano-americana, comp., Calixto Oyuela (Buenos Aires, 1919, 1920), III, p. 50. En esta misma p�gina de Pe�n Contreras hay unas seguidillas imitando a B�cquer ("Yo s� que con las almas...").

13.- Emilio Cotarelo Mori en su Historia de la zarzuela, o sea el drama l�rico de Espa�a, desde su origen a fines del siglo XIX (Madrid, 1934), explica la importancia de la seguidilla en la escena (pp. 282 y ss.). Jos� Subir� en La tonadilla esc�nica (3 vols., Madrid 1928-1930), copia fragmentos de piezas donde aparecen varios ejemplos de seguidillas romanceadas (I, pp.124,162 y 398, III, 37-38 y 97). Este ejemplo es de "El equ�voco": "Recibe due�o m�o,/La tonadilla/Que han dictado mis ansias/Y mis fatigas./Con expresi�n bastante,/Guzmana m�a,/C�ntala due�o hermoso,/Que te la env�a/El que vive quejoso/De tus malicias./Como si la escucharas/De mis caricias,/Ati�ndela y repara/Las penas m�as./El coraz�n del pecho/Todo palpita./Las potencias se turban,/Los sentidos se eclipsan./ Parece que est� celosa/La perla m�a./Figurar� una orquesta/Mis fantas�as./No hay nadie que remedie/Ya mi fatiga" ( I, p. 398).

14.- Cit. Jose Maria Coss�o, Cincuenta a�os de poes�a espa�ola (1850-1900) (Madrid, 1960), 460.

15.- Las de Diablo mundo est�n en el Canto V, cuadro 1; las de Rimas, en las LXXVIII y LXXXI; Zorrilla estiliza la forma popular en "Serenata", Obras completas, ed. Narciso Alonso Cort�s (Valladolid, 1943), II, 17-19; est�n romanceadas las de Rosal�a de Castro: "Vamos bebendo", Obras completas, ed., V. Garc�a Mart� (Madrid, 1960), p. 460.

16.- Almanaque de la Ilustraci�n para 1878 (Madrid, 1877), pp. 14-15.

17.- Las de Pardo Aliaga ("A un amigo en su matrimonio"), las de Lillo ("A Matilde") y las de Isaacs ("Los ojos pardos" y "El Turpial") aparecen en Am�rica Po�tica; Poes�as Selectas Americanas, comp. Jos� Domingo Cort�s (Par�s-M�xico, 1875), pp. 342-343, 8-9 y 877-880. Tambi�n en esta colecci�n las hay de Pedro Paz-Sold�n Unanue ("Seguidillas") y de Joaqu�n Pablo Posada ("A Rosina"), pp. 369, 370 y 380. Tom�s Navarro Tom�s se�ala las de Ascasubi y Hern�ndez en su libro M�trica espa�ola; rese�a hist�rica y descriptiva (Nueva York, 1956), p. 376. Las de Guti�rrez N�jera ("Para el �lbum de una bella inc�gnita" y "Albores primaverales," de 1876 y 1877, a�os en que Mart� estuvo en M�xico) est�n recogidas en Poes�a de Manuel Guti�rrez N�jera (Par�s-M�xico, s.f), I, pp. 73 y 79-83. Juan Crist�bal N�poles Fajardo, poeta muy popular en Cuba desde 1850 (sus Rumores del H�rmigo lograron dos ediciones antes de su muerte: 1856 y 1859), escribi� en seguidillas "Serenata"; y m�s en la vena culta, "La ribere�a del H�rmigo". Rumores del H�rmigo, comp. Jos� Mu�iz Vergara (La Habana, 1938), pp. 285-287 y 53-56. La Lira Americana; Coleccion de poes�as de los mejores poetas del Per�, Chile y Bolivia, ed. Ricardo Palma (Par�s-M�xico, 1893), recoge seguidillas de Luis Rodr�guez Velasco, de Valent�n Magallanes y de Clemente Althaus ("Env�o" y "Cantar"; "Serenata" y "Seguidillas"), pp. 416-418 y 470-474. En Poetisas Americanas; ramillete po�tico del bello sexo hispanoamericano, ed. Jos� Domingo Cort�s (Par�s-M�xico, 1896) est�n las de Mercedes P�rraga ("Seguidillas eleg�acas") y las de Agripina Samper ("A Rosa"): pp. 77-80 y 174 176.

18.- Mart� habl� de Pombo en un art�culo para la Revista Universal y en una carta a Antenor Lescano (octubre de 1875), Obras Completas, VII, p.312, y XXVIII ("Nuevos Materiales"), p.362. En metros cortos como los de Ismaelillo est�n muchos de sus Cuentos pintados, sus F�bulas y Verdades y sus Cuentos morales para ni�os formales. Las seguidillas se encuentran en sus Poes�as completas, comp., Eduardo Carranza (Madrid, 1957, pp. 128-134, 421-422, 428-429, 450, 454-457, 477, 501, 513-514 y 522. Como para Mart� el hijo, en "Musa traviesa," es para Pombo la amada refugio e inspiraci�n: "Quedan aqu� vagando/Por su arbolado/Los cari�osos versos/Que te he cantado..." Poes�as completas, p. 130.

19.- Con el t�tulo de "Un buen nombre" aparece en sus Poes�as, Caracas, 1926, p. 130.

20.- "In Coelo". J. A. P�rez Bonalde, pp. 109-110. En su libro anterior, Estrofas (1877), est�n las de "Los d�as van pasando", y otras sin fecha, recogidas entre sus "Poemas sueltos", con el t�tulo de "Hojas secas".

21.- Antolog�a po�tica hispano-americana, II, 76. Otra seguidilla de Yepes, que titul� "Pastoril", aparece en Antolog�a de la poes�a hispanoamericana: Venezuela, eds. Gin�s de Albareda y Francisco Garfias (Madrid, 1958), pp. 184-187.

22.- Composiciones literarias escogidas de Eloi Escobar (Caracas, 1876), p. 64.

23.- "A los ojos de Laura", Composiciones literarias, pp. 7-8. Hay otors dos poemas en seguidillas en este curioso y rar�simo libro: "Eleg�a" y "Despedida", que en alg�n momento tambi�n hacen recordar los de Ismaelillo; pp. 86-71 y 80-83.

24.- Cit. Enrique Moreno Pla en "‘Ismaelillo’ en La Habana", Patria (La Habana), XXII, 8 (1966), p. 5.

25.- El juicio del libro apareci� en El Amigo del Pa�s el 11 de agosto de 1882, y dice que Ismaelillo "es un b�caro primoroso donde se abren, a los besos del c�firo, las flores m�s fragantes de la ternura". Moreno Pla, p.6.

26.- La carta de Magari�os Cervantes se public� en el Uruguay, en enero de 1886, No. 53, con la muy elogiosa que le envi� Mart�. Se reprodujo en Archivo Jos� Mart� (La Habana), IV, 1-4 (enero-diciembre de 1952), pp. 203-211.

27.- Seg�n dijo su amigo y compatriota Max Grillo, lo conservaba "en un estuche valioso". Carta a Rufino Blanco Fombona, incluida en El modernismo y los poetas modernistas (Madrid 1929), 119n. Silva le entreg� a Baldomero San�n Cano un ejemplar de Ismaelillo recomend�ndole que lo leyera "como ejemplo de formas sencillas, de una senisibilidad personal exenta de afectaci�n, no extra�a a las corrientes literarias de reciente aparici�n en los �mbitos de la cultura americana". El "Recuerdo" de San�n Cano se public� en la Memoria del Congreso de Escritores Martianos, La Habana, 1953, p. 77.

28.- Boyd G. Carter, "Mart� en las revistas del modernismo antes de su muerte", Revista Iberoamericana, XXXVI, 73 (1970), p. 557. Es que no tuvieron mejor fortuna sus otras composiciones y sus Versos Sencillos.

29.- "Jos� Mart�, poeta", La Naci�n, Buenos Aires, 29 de mayo de 1913. Reproducido en Antolog�a Cr�tica de Jos� Mart�, Manuel P. Gonz�lez, ed., M�xico, 1960, p. 272.

Subir