La generación del 23 en Cuba


Carlos Ripoll

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NOTAS A "LA GENERACIÓN DE 1923"

1. Jorge Mañach, La Crisis de la alta cultura cubana (La Habana: La Universal, 1925), p. 37.

2. La aventura estética de nuestra edad y otros ensayos (Barcelona: Editorial Seix Barral, 1962), pp. 280 y 281. A la nómina de los poetas añade representantes de la narrativa (Benjamín Jarnés, Ricardo Gullón. Francisco Ayala) del ensayo (Fernández Almagro, Giménez Caballero), el teatro (Alejandro Casona, Max Aub), de la musicología (Adolfo Salazar, Rodolfo Halffter), de la pintura y la escultura (Salvador Dalí, Maruja Mallo).

3. Tratado de Sociologia, Vol. 11: Sistema de Sociología (Buenos Aires: Editorial Losada, S. A., 1947), p. 157.

4. Henri Peyre, Les générations littéraires (Paris: Boivin et Cie., 1948), p. 179.

5. José Ortega y Gasset, El tema de nuestro tiempo (Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1945), pp. 14, 15 y 16.

6. Les générations sociales (París: 1920), pp. 47 y 48. Citado por Julián Marías en El método histórico de las generaciones (3a. ed.; Madrid: Revista de Occidente, S. A., 1961), pp. 105 y 106.

7.Ibid., p. 106.

8. Ayala, p. 160.

9. Marías, p. 164.

10. Ortega y Gasset, p. 15.

11. Ayala, p. 152.

12. Marías, p. 164.

13. Ibid., p. 98.

14. Ayala, p. 162.

15, Peyre, pp. 197 y 198.

16. Madrid: Instituto de Estudios Políticos, MCMXW, p. 321.

17. Ibid., p. 322.

18. Ortega y Gasset, p. 15.

19. A. Thibaudet, Le Liseur de romans (Cras, 1925), P. 200.

20. "En conjunto no muy brillante en verdad". Ayala, p. 159.

21. Modernismo frente a Noventa y Ocho (Madrid: Espasa-Calpe, S. A., 1951), p. 113.

22. Ibid., p. 115.

23. Bulletin of the International Committe of Historical Science (Paris: Presses Universitaires de France), Vol. 9, part III, No. 356, p. 397. Son palabras de R. Baldenspenger.

24. (La Habana: Alvarez y Compañía, 1890), p. XXIVI.

25. José Antonio Portuondo, "‘Períodos’y ‘Generaciones’ en la Historiografía Literaria hispanoamericana" Cuadernos Americanos, No. 3 (Mayo-Agosto, 1948), p. 243.

26. Antonio S. de Bustamante y Montoro, Las Generaciones Literarias

(La Habana: Molina y Cía., 1937), pp. 20 y 21.

27. (La Habana: Editorial Trópico, 1938), p. 10.

28. Félix Lizaso y José A. Fernández de Castro, La poesía moderna en Cuba 1882-1925 (Madrid: Editorial Hernando, S. A., 1926), p. 9.

29. Ibid., p. 325.

30. Francisco Ichaso, Ideas y aspiraciones de la primera generación republicana, Vol. VIII de Historia de la Nación cubana (La Habana: Editorial Historia de la Nación Cubana, S. A., 1952), p. 330.

31. Vol. X de Historia de la Nación Cubana, p. 4. '

32. Universidad de La Habana, Año XIX, Nos. 112-114 (Enero-Junio, 1954), p. 42.

33. (México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1965), p. 184.

34. Roberto Fernández Retamar, La poesía contemporánea en Cuba (1927-1953) (La Habana: Orígenes, 1954), p. 9.

35 Natividad González Freire (La Habana: Sociedad Colombista Panamericana 1958), pp. 13 y 117.

36. José Antonio Portuondo, Bosquejo histórico de las letras cubanas (La Habana: Editorial Nacional de Cuba, 1962).

37. Salvador Bueno llama de "entreguerras" a la generación que nos interesa aquí, y explica el nombre porque "su iniciación florecimiento y predominio en nuestra literatura está ceñido al período comprendido entre 1920 a 1939". Medio siglo de literatura cubana (La Habana: Publicaciones de la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1953), p. 80.

38. Jorge Mañach. Pasado vigente (La Habana: Editorial Trópico, 1939), pp. 50 y 51.

39. Jorge Mañach, "Evolución de las ideas y el pensamiento político en Cuba", Número Extraordinario del siglo y cuarto del Diario de la Marina.

40. Había nacido en 1892.

41. Véase la nota número 38.

42. Juan Marinello, Homenaje a Rubén Martínez Villena (La Habana: Ayón Impresor, 1950), p. 20. José Juan Arrom, "ensanchando el campo de observación para abarcar ambas orillas del Atlántico" hace nacer el cielo de la generación en el año 1924. Esquema generacional de las letras hispanoamericanas (Bogotá: Instituto Caro Cuervo, 1963), pp. 194-213.

43. Lizaso, Panorama . . . p. 126. Este hecho ha sido muchas veces descrito y preferimos sólo señalar una pequeña confusión de fechas. Dice Marinello en la obra que mencionamos (p. 19) que la protesta se produce el 18 de mayo, también señalan esa fecha Cintio Vitier (Lo cubano en la poesía, p. 313) y Raúl Roa en (La Pupila Insomne, p. 31). Fue el 18 de marzo, según la descripción de Lizaso, en Panorama, y tal como nos lo contó mostrando documentos de la época. El presidente Zayas firmó el decreto con Erasmo Regüeiferos, Secretario de Justicia, el 10 de marzo de 1923, y apareció en la Gaceta Oficial el 13 del mismo mes.

44. El grupo minorista de intelectuales y artistas habaneros (La Habana: Cuadernos de Historia Habanera, 73, 1961), p. 9.

45. Lizaso, p. 130. Según Emeterio Santovenia, el nombre de "minorismo" que llevó el grupo le fue puesto por Mañach. Discursos leídos en la recepción del Dr. Jorge Mañach en la Academia de la Historia de Cuba (La Habana: Editorial El Siglo XX, 1943), p. 60.

46. En los artículos que titula "Luján, moralista" "La sobremesa intelectual", "El segundo espectáculo" "Nuestro lunfardo", etc.

47. En Diccionario biográfico cubano de Fermín Peraza aparece que el nombre de Mella era Nicanor McPatland y que fue hijo natural de padre dominicano y madre irlandesa. El poeta mexicano enseñaba en la academia "Newton" y allí conoció a Mella, el "líder" estudiantil. "El exiliado revolucionario mexicano orientó en sus inicios la vida de Mella". (La Habana: Ediciones Anuario Bibliográfico Cubano, 1953), Vol. 3, pp. 58 y 59.

48. Gerardo Castellano! en Panorama histórico narra este hecho. Se produce por haber vendido el Presidente Zayas a una comunidad religiosa el edificio del Museo Nacional (una quinta en la calle Carlos III) y haber dispuesto el traslado de lo que allí se guardaba a la "caballeriza" de una casa situada en Aguiar y Amargura. Mella, el director del Museo, Fernández Morey, y otros estudiantes se apoderaron de las armas que allí había y pretendieron impedir el traslado. (La Habana: Ucar García y Cía., 1934), p. 1439.

49. Rubén Martínez Villena, La pupila insomne (La Habana, 1936),

pp. 183 y 186.

50. Ibid., p. 77.

51. Carlos Márquez Sterling, Historia de Cuba desde Colón hasta Castro (New York: Las Américas Plublishing Company, 1963), p. 292.

Dice R. Fernández Retamar que con el "nacimiento" de esta generación, coincide la fundación, en 1925, del primer partido comunista de Cuba. "Hacia una intelectualidad revolucionaría en Cuba". Casa de las Américas, 1967, p. 6.

52. Sobre la Reforma Universitaria véase R. Roa, "La Revolución Universitaria" en Retorno a la alborada. (Habana: Artes Gráficas, 1964), pp. 230-260. "Puede decirse que así como las intervenciones físicas terminaron en 1908 [quince años antes, exactamente cuando nacía la anterior generación. Véase el estudio de Gustavo Godoy], por parte de Estados Unidos, con los comicios en los que fue electo el general Gómez, de igual modo el régimen ingerencista murió vencido [en la Quinta Conferencia de los Estados Americanos, de 1923, celebrada en Santiago de Chile] por el presidente Zayas". Márquez Sterling, p. 291.

53. La asociación se formó oficialmente el 12 de agosto de 1923 para protestar contra las inmoralidades del gobierno de Zayas (la lotería y la Ley Tarafa de los ferrocarriles), pedir al Congreso medidas para el adecentamiento de la vida pública (adopción del Código Crowder, independencia del Poder Judicial y limitación de la inmunidad parlamentaria) y abogar por reformas de carácter social (derechos preferentes para los obreros cubanos y lograr el sufragio femenino). La organización estuvo dirigida por el general García Vélez, hijo de Calixto García, y Federico Laredo Bru. Contaron en su filas con hombres de gran prestigio: Sanguily, Mendieta, Hernández Cartaya, etc.; y como primer vicepresidente actuó Enrique José Varona. De la abortada revuelta dice Chapman: 'The leadership was faulty, but not so insincere as was frequently alleged. Not only Despaigne, but also Carlos Alzugaray and a number of others were at least honest, whatever may be said for their judgement. Back of them were the best elements in Cuba, who were undoubtedly inspired by a desire for thoroughgoing reform, and not by the idea of personal profit". A History of the Cuban Republic, p. 478.

54. En su Antología del cuento en Cuba afirma Salvador Bueno que Luis Felipe Rodríguez ("maestro y orientador'" señala los márgenes importantes de la narración rural. "Desde la colección de cuentos La pascua de la tierra natal (1923) a los relatos de Marcos Antilla (1932), toda su producción, calada por lecturas sociológicas, servirá como ejemplo a los futuros narradores de asuntos campesinos y folklóricos". (La Habana: Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, 1953), p. 11.

55. En La poesía contemporánea en Cuba anota su autor: "Rafael Esténger -que habla de una 'vanguardia sin estridencia' realizada 'a gusto y fervor de la Generación del 23 siempre dispuesta a verlo, sentirlo y adivinarlo todo'- señala ese año como aquél en que aparecen las tendencias que solemos llamar genéricamente vanguardistas’".Fernández Retamar, p. 20.

56. Por el interés que tienen para nosotros los acontecimientos de este año 1923, y por contener una curiosa premonición del presidente Zayas, copiamos el siguiente párrafo de la Historia de Cuba, en el que su autor escribe refiriéndose a Mella: "A los pocos días organizó una manifestación, y se fue con ella a Palacio a tirar piedras y provocar a la policía. Asomado a un balcón, Zayas vio venir a la muchachada, seguida de mucho pueblo. Llamó a uno de sus edecanes y le dio instrucciones para que los jóvenes nombraran una comisión que él recibiría. Los muchachos se negaron. 'Subimos todos, o no sube ninguno'. Zayas ordenó que subieran todos. Y cuando el jefe de policía argumentaba que era peligroso dejarlos entrar, el presidente replicó: 'Déjelos subir que con esos jóvenes viene otra época.- (Subrayamos nosotros.) Márquez Sterling, p. 295.

57. Portuondo, Bosquejo . . . . p. 61.

58. "La revolución y la cultura cubana" Cuadernos Americanos, Vol. CXI, No. 4 (Julio-Agosto, 1960), p. 20.

59. "El libro más típicamente vanguardista de nuestra poesía". Fernández Retamar, . . . p. 21.

60. Debe también mencionarse la creación de la Universidad del Aire donde tanta actividad tuvieron los de la revista de avance. Citamos algunos títulos de sus conferencias: "Sinopsis de la Revolución" y "El dilema actual del arte", de Ichaso; "Martí", "Nuevo concepto de la biografía" y "Criollismo literario", de Lizaso; "Evolución de la Revolución", "Presente y futuro", de Mañach, etc.

61. En su estudio "Las generaciones y sus constantes existenciales" escribe: "Carece de articulación filosófica previa y opera sobre antecedentes fácticos objetivos, experimentales; me atrevería a decir que, en ocasiones, opera sobre apariencias". S. Serrano Poncela, Realidad, Revista de Ideas, Vol. 6 (Julio-Agosto, 1949), p. 17.

62. Así llama Julián Marías a los que aplican el sistema de ese autor en la identificación de un grupo generacional. "Petersen se ha lanzado por una vía falsa y ha alejado de una comprensión de las generaciones a cuantos lo han seguido". Marías, p. 115.

63. Citado por Guillermo Díaz Plaja, Modernismo . .. . p. 168.

64. El mismo José Enrique Rodó quiso darle la categoría de mentor de la primera generación hispanoamericana en los comienzos del siglo. Cuando se publica Ariel le envía una carta donde dice: "Usted puede ser, en realidad, el Próspero de mi libro. Los discípulos nos agrupamos alrededor de usted para escucharle como los discípulos de Próspero". Obras completas (Madrid: Ediciones Aguilar, S. A., 1957), p. 1266. En una nota de esa edición se señala que Varona no contestó a Rodó la carta, ni tampoco otra que le envió con Motivos de Proteo. Y Rodríguez Monegal comenta: "Tal vez este silencio de hoy pueda ser explicado algún día por la investigación. Por ahora, sólo se puede apuntar su carácter paradójico". (Ibid.) Creemos que lo podría explicar, además de las diferencias de sus pensamientos, la hostilidad de Varona hacia el modernismo, a la que nos hemos de referir más adelante.

65. Cuba Contemporánea, su origen, su existencia y su significación (La Habana: Molina y Cía., 1940), p. 14.

66. "Enrique José Varona" Revista de La Habana, Vol. IV, No. 19 (Marzo, 1944), p. 35.

67. En una carta publicada en el Repertorio Americano de 1925 escribía Elmore a Varona: "Por eso nosotros, los jóvenes americanos que aspiramos sólo a ser los discípulos de los discípulos de Próspero, anhelamos con vehemencia la creación de un núcleo de liberación, propaganda y acción armónica que preste a nuestras convicciones el apoyo moral de que hoy se hallan huérfanas". Vol. 9, No. 20 (Enero, 1925), p. 308.

68. Portuondo, p. 59. 69. Lizaso, Panorama . . . . p. 163.

69. Lizaso, Panorama... p. 163

70. Lizaso, Homenaje a Enrique José Varona en el centenario de su natalicio (La Habana: Publicaciones del Ministerio de Educación, 1951), Vol. I p. 3 60.

71. Lizaso, Revista de La Habana, Vol. VII, No. 39 (1946), p. 243.

72. :Mis recuerdos de Varona" Homenaje . . . p. 94. 73. Ichaso, p. 339.

73. Ichaso, p. 339

74. ---Un aniversario y una significación", revista de avance, Vol. III No. 20 (Marzo, 1928), p. 65.

75. "Enrique José Varona y nuestra generación" Homenaje . . . . pp. 252 y 261.

76. Araquistain, La agonía . . . , p. 266.

77. Ibid., pp. 271, 272 y 273.

78. Ibid., p. 274.

79, "Directrices", revista de avance, Vol. V, No. 47 (Junio, 1930), pp. 161 y 162.

80. Alberto Zum Felde, Indice crítico de la literatura hispanoamericana. Vol I (México: Editorial Guadarram, 1954), p. 238.

81. Directrices, revista de avance, Vol. I, No. 7 (Junio, 1927), p. 153. Todos los editores de la revista de avance protestaron airados por los ataques de Boti contra el minorismo, no contra el modernismo.

82. Sólo como ejemplo anotamos las siguientes valoraciones en cuanto al caudillaje de Mañach. Son de dos ocasiones: una tres años antes del centro que señalamos (1930) y otra de tres años después. La primera aparece en Cuba Contemporánea y dice: "Hay en Jorge Mañach un orientador. Esto es indudable, y es lo que se advierte al mirar su labor en conjunto o en retazos. Un orientador que en ocasiones pasa a otros campos, como novela, que también puede ser instrumento de apóstol, y a la producción artística". Vol. XLIII, No. 172 (1927), pp. 358 y 360. En Orto escribe Núñez Olano un ensayo sobre Mañach del que transcribirnos las siguientes expresiones: "Como es maestro -muy apto para crear conciencias y para avivar inquietudes- lo natural es que tome su cátedra. . . . Jorge Mañach, sembrador de conciencias está, de pie, sobre las sementeras agitadas. Un nuevo sentido de responsabilidad arriba a las letras cubanas". "Mañach, crítico y biógrafo" Vol. XXII, Nos. 8 y 10 (1939), pp. 90 y 91.

83. Pedro Salinas Literatura española del siglo XX (México: Antigua Librería Robredo, 1949), p. 51.

84. Ibid.

85. (La Habana: Editorial Minerva, 1944), p. 200.

86. Ibid.

87. Ibid., p. 201.

88. 0 movimento modernista (Río de Janeiro: Edicâo da Casa do estudiante do Brasil, 1942), p. 43.

89. Mañach, Historia .... p. 201.

90. Ibid., p. 206.

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