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José Martí:
Repertorio Crítico

Carlos Ripoll

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A

ACOSTA, Agustín. "Martí". 17: 303-306 [1]

Poema cuyo verso inicial es: "Montañas: decidme la frase primera, vosotras que tanto le amabais".

AGRAMONTE, Roberto. "Martí y el mundo de lo colectivo". 5: 126-142 [2]

Esta conferencia, leída en la Escuela de Verano de la Universidad de la Habana (1942), es un estudio de "algunos aspectos representativos del pensamiento sociológico" de Martí. Comienza señalando el tipo de pensador que fue, el "que aúna el pensamiento en sí a las formas de expresión literaria", y también el que junta, "sin antinomias, la razón y el sentimiento, el pensar, la acción, el ideal y la realidad". Es que su pueblo, se afirma más adelante, "necesitaba de la catarsis por vía del sentimiento; y por ello, como el sentimiento es más inmediato y directo en el hombre que la razón, el gran ideador vistió su doctrina con la gala de su poderoso y proteico genio literario". A continuación se señalan las influencias de pensadores y escuelas: los estoicos, el idealismo hegeliano, Schelling; y en lo que no puede coincidir con Carlyle, o el lamarkismo. "Lejos de cambios bruscos", dice aproximándolo al evolucionismo spenceriano, "de derrumbamiento con gran estrépito, este gran revolucionario sustentaba que no se debía lograr nada en la sociedad "por desagregación progresiva en lo que por progresiva agregación se ha ido formando".

En seguida se analizan dos conceptos sociológicos que Martí desarrolló "a través de su vasta producción, con verdadera unidad y realce": el pueblo y la patria; y se concluye que por su enfoque de esos conceptos se convirtió en "el fundador auténtico y por excelencia de los valores más puros y más reales de la cubanidad". Luego se explican las ideas de Martí sobre la libertad y la justicia. "La libertad de pensar fue objeto de su prédica más fecunda", y para documentar esta afirmación se citan aquellas palabras: "Reo es de traición a la Naturaleza el que impide en una vía u otra, y en cualquier vía, el libre uso, la aplicación directa y el espontáneo empleo de las facultades magníficas del hombre".

Y, también sobre la libertad, transcribe este otro pensamiento: "Libertad es esencia de la Vida; cuanto sin ella se hace es imperfecto; es la condición ineludible de toda obra útil". La sensibilidad de Martí por los problemas de los débiles se compara a la de Víctor Hugo: "su preocupación por el niño, la mujer, el indio, el negro, el analfabeto, el obrero". La teoría social martiana se complementa con "el eco que en él encuentran la concepción de lo útil y la doctrina utilitarista, que él depura y trasciende"; y se habla de Bentham, de los dos Mill, de Franklin, etc. Termina este trabajo con un llamado a profundizar en la "cantera honda y rica", pues "en esta hora de hoy en que la palabra democracia cobra relieve epocal, nadie que en esencia y conciencia la profese debe dejar de conocer los pensamientos depositados en los escritos de Martí acerca de esta filosofía humana del presente".

AGUILAR MACHADO, A. "Martí". 10: 362 [3]

Breve semblanza del hombre que "inició dos revoluciones: una política y otra literaria". Suscribe la afirmación de Federico de Onís "al considerar la vida de Martí como una de las más intensas, puras y nobles que se han vivido sobre la tierra". Apareció el 16 de febrero de 1946 con un discurso de Ulises Delgado, en el Repertorio Americano (San José, Costa Rica).

ALBA, Pedro de. "Martí, amigo del indio". 4: 150-154 [4]

Informa sobre lo que en México se ha hecho en favor del indio y cómo la "sensibilidad indígena" de Martí propuso su "total redención".

--- "Semblanza y ruta de José Martí. Ofrenda en el Cincuentenario de su sacrificio". 8: 57-62 [5]

Publicada en el Boletín de la Unión Panamericana de Washington, D. C. (Mayo de 1945); es un perfil espiritual de un Martí que "se proyecta en toda la extensión de América". Habla del culto por quien considera "símbolo mayor en la Historia de Cuba".

ALVARADO GARCÍA, Ernesto, comp. "Cartas de Jerónimo Zelaya, Adolfo Zúñiga y José Martí". 14: 461-464 [6]

Copiadas del Archivo Nacional de Honduras, éstas se refieren a las colaboraciones de Martí en el periódico La República. Parece que por un descuido de los administradores Martí no recibió el pago acordado y suspendió sus envíos, y dice Adolfo Zúñiga al doctor Zelaya: "Martí vale tanto en el campo de las letras, que Domingo Faustino Sarmiento acaba de llamarlo el Víctor Hugo de nuestra lengua. No es posible, mi querido compa, que perdamos un Corresponsal como Martí, por un descuido, pues no somos tan pobres como de $30.00". Era lo que recibía Martí mensualmente por su trabajo. La carta está fechada en Londres el 6 de julio de 1887.

--- "José Martí, Adolfo Zúñiga y Jerónimo Zelaya". 14: 456-460 [7]

Es un trabajo publicado por vez primera en El Día, de Tegucigalpa, Honduras (primero de febrero de 1949), en el que este autor del libro El amor de Martí a Honduras (1945) describe las relaciones de Martí con algunos hondureños preeminentes. Transcribe una carta de Martí a Zelaya y la respuesta de éste sobre la liquidación de unas colaboraciones de Martí en La República. También reproduce unos juicios del doctor Zelaya publicados en Honduras, en 1886; dice uno de ellos: "Consideremos como valiosísima hallazgo la deferencia que ha tenido el doctor don José Martí, distinguido e ilustre cubano y hombre de corazón, por lo que nos es más simpático, de colaborar en la redacción de La República. ¡Cuánta novedad en su estilo! ¡Cuánta riqueza y profundidad de pensamiento! ¡Cuánto entusiasmo y enardecida pasión para amar, para idolatrar a América y a los países hispanoamericanos! ¡Cuánta devoción y ardiente culto por lo bello, por lo grande, por lo maravilloso y lo excelso!"

--- "Muerte e inmortalidad de José Martí". 8: 75-82 [8]

Conferencia del día del cincuentenario de la muerte de Martí, en el Instituto Hondureño de Cultura Interamericana. Hace un recuento de los principales desterrados cubanos que vivieron en su país: José Joaquín Palma, Adolfo Piará, Estrada Palma, Maceo, Izaguirre, Eugenia Zayas Bazán, Manuel de Jesús Calvar, etc., y afirma: "El gobierno y el pueblo de Honduras, amantes de la independencia de Cuba, eran hermanos cordiales y amigos sinceros de los patriotas cubanos".

ALVARADO SÁNCHEZ, José. «Sobre José Martí y su viva lección". 2: 10-25 [9]

Dividido en cuatro epígrafes: 1) Vida de José Martí; 2) Sobre el culto martiano en América; 3) Para una imagen literaria de Martí, una prosa sin par; 4) La lección de Martí. En este trabajo se compara a Martí con el escritor francés Charles Péguy. Tomado de la revista Letras, de la Universidad de San Marcos, Lima, número 16, 1940.

ANDERSON IMBERT, Enrique. "José Martí". 5: 80-82 [10]

Artículo publicado en La Nación (Buenos Aires), el primero de febrero de 1942. Valora la obra de Martí en función de toda su vida: "El orador, el periodista, el poeta, el conspirador, son falsos especialismos que inventa el crítico, vistas exteriores del originario impulso ético que fluía en lo hondo del alma de Martí". La obra escrita, por otra parte, sigue el mismo camino que su peculiar manera de ser: "Literatura y conducta le nacían del mismo venero; por lo tanto, "no fue un escritor profesional ni concibió la literatura como actividad de un órgano estético independiente de la vida".

ARDURA, Ernesto. "Martí y la libertad" 15: 90-95 [11]

"La filosofía social de Martí se articula alrededor de un concepto básico. En la idea de la libertad". Se explica entonces el sentido amplio de este concepto en Martí, que va junto a "la vigencia de valores éticos en la conducta del ciudadano". Concluye este ensayo afirmando: "Su lección es todavía aprovechable para América y para el mundo. Hay que volver a esa libertad esencial de que nos hablara Martí, a la superación moral de los pueblos y de los individuos".

ARGILAGOS, Rafael G. "Con guante blanco". 16: 266 [12]

"Estampa martiana" en la que se menciona el espíritu del periódico Patria, fundado por Martí en Nueva York, y transcribe el "lema" de aquella publicación: "Nada de odios, nada de polémica acre y personal: respeto a todas las opiniones honradas y desdeño e indiferencia para los cubanos pecadores por imprevisión, por maldad o soberbia".

--- "José Martí: Granos de Oro". 17: 353-361 [13]

Selección de pensamientos que forman parte de los trabajos del autor para divulgar, desde 1902, la obra martiana.

--- "Martí, redivivo". 18: 564-565 [14]

Pensamientos leídos con ocasión del "entierro cubano" de Martí en junio de 1951.

--- "Proemio a 'Granos de Oro" . 3: 84-85 [15]

Página que presenta los pensamientos recogidos en un libro de ese título.

--- "¿Qué entiende usted por Patria?" 17: 402-406 [16]

De Leandro J. de Viniegra, el joven marino español que conoció Martí en su viaje del primer destierro, Argilagos recibió esta información: "Una noche contemplaba yo a Martí, embelesado como siempre que lo oía, y sintiendo vehementes deseos de conocer hasta qué extremos tendría que renunciar España a un hombre de tanta valía, traje a la conversación el recuerdo de las discordias entre peninsulares e insulares, opinando que no debían los últimos pretender separarse de una nación cuya historia e inmarcesibles glorias la colocan a la altura de los principales pueblos de la tierra". Cuenta entonces Viniegra que Martí le apretó las manos y le preguntó: "¿Qué entiende usted por patria?" A la respuesta en la que se incluían los conceptos tradicionales, Martí respondió: "Amo a mi viejo padre de origen español... y respeto las proezas de la nación española pero la patria que me dieron [mis padres] ni es patria ni es mía mientras sienta el peso y opresión del grillete con que, custodiado por opresora fuerza, trabajé en las calles de la Habana".

ARMAS Y CÁRDENAS, José de. "Martí". 7: 361-364 [17]

Juicio de "Justo de Lara" publicado en 1908 con motivo de la aparición del tomo cuarto de las Obras recopiladas por Gonzalo de Quesada y Aróstegui. Se refiere a sus contactos personales con Martí, en Nueva York, durante los años 1887 y 1891. Al hablar de su estilo dice que es "un grave error" considerarlo "como un escritor de tendencias decadentistas a la moderna, y de corte francés. Su castellano, aunque sembrado de neologismos, tiene un sabor arcaico, que denuncia constantemente la lectura de los grandes prosistas españoles del siglo XVII". Considera la mayor influencia la de Gracián. Pero su lenguaje se adaptó, "como su vida toda", a la causa de Cuba: escogió la "forma que mas podía ayudarle, dirigiéndose a un pueblo de mentalidad y educación latinas: la frase sentenciosa, el período rítmico, la idea brillante, la oscuridad a veces, del concepto en favor de la música del párrafo. Escribiendo como Stendhal o como Renán, no se propaga el fuego de una rebelión en Cuba. Martí necesitaba escribir como Víctor Hugo, revolucionario; como Napoleón, militar; como Bolívar, dictador; con la sentencia vibrante, y las frases escalonadas y cargando como escuadrones de caballería'.

ASOCIACIÓN DE ESTUDIANTES JOSÉ MARTÍ. "Acta de inauguración, en la ciudad de Cartago, República de Costa Rica". 8: 43 [18]

Organización de "educadores en diferentes escuelas de la ciudad de Cartago... bajo el bautismo espiritual de manos del ilustre costarricense Don Joaquín García Monge".

AVILA, Julio Enrique. "Exaltación de José Martí".8: 47-52 [19]

Homenaje de la Universidad de El Salvador y de la Academia Salvadoreña de la Historia en el cincuentenario de la muerte de Martí. Este breve recuento de su vida se publicó en el Repertorio Americano, el 15 de junio de 1945.

AVILÉS RAMÍREZ, Eduardo. "Influencia de Martí en Darío". 19-22: 436-437 [20]

Considera que el poeta nicaragüense fue "una naturaleza exquisita, sensible en extremo, maleable". Señala las más conocidas figuras que influyen en Darío y resalta las de Martí, pero no solamente en la prosa, sino también en el verso.

AZUELA, Salvador. "México y Martí". 8: 102-104 [21]

Elogia las ceremonias de México en el cincuentenario de la muerte de Martí, y hace referencia a los amigos mexicanos de este "tribuno del pueblo" que advirtió "los grandes signos de telúrica social. Con la visión de un iluminado, se anticipa a la batalla revolucionaria de 1910". Apareció con anterioridad este artículo en Novedades (México), 24 de mayo de 1945.

B

BAEZA FLORES, Alberto. "Don Federico Henríquez y Carvajal: un siglo de conducta y valor". 13: 332-353 [22]

Es esta conferencia un estudio biográfico y un análisis de los méritos humanos e intelectuales del "amigo y hermano" de Martí, con motivo de cumplir los cien años: queda "en pie, como el árbol cargado de trinos, como una ceiba grande dándose en hijos, en enseñanza, en ejemplaridades". Leída en el Lyceum de la Habana el 16 de setiembre de 1946.

--- "Martí, el poeta de la muerte suya". 9: 188-198 [23]

Es un artículo que apareció en la revista Atenea, de Chile (Enero-Febrero 1945), en el que se examinan las ideas de Martí sobre la muerte: "Él, que no cree en cielo otro que el del hombre, remonta el río con el remo de su muerte a cuestas". Y concluye: "La muerte de Martí, más que cualquiera, es una muerte de hombre, es decir, deseada y alimentada por el hombre en su vida. No muere de la muerte de los viejos hospitales, ni de los lechos ancianos, muere de la muerte de las yerbas y del campo, de la muerte del tiempo, y en su camino encuentra, al fin, su sol especial, el sol adecuado, la verdadera luz suya y propia".

--- et al. "Vigilia martiana". 12: 212-214 [24]

Especie de manifiesto suscrito en Bayamo, Cuba, conjuntamente con Humberto Moya Díez, Francisco Morales Maceo, Carlos Catasús Bertot, René Capote Riera, Víctor Montero Mendoza y Miguel Ángel Tamayo Fonseca. "En José Martí tiene que encontrar el hombre de América y el hombre de Cuba la admonición más fuerte a su liberación integral y a la construcción de sus nacionalidades".

BALLAGAS, Emilio. `Lalla Rookh', el poema que Martí tradujo". 19-22: 201-202 [25]

Se refiere al poema de Moore que menciona Martí en su testamento y que no ha sido hallado. La coincidencia de los sentimientos entre Moore y Martí, dice Ballagas, debe haber nacido en el segundo relato, en "El Paraíso y el Ángel Errante". Este trabajo de Ballagas se publicó en el Diario Comercial, de Honduras, el 2 de febrero de 1952, como homenaje al cincuentenario de la República de Cuba o anticipo por "el centenario del Maestro".

BAQUERO, Gastón. "Ecos de la fiesta martiana". 16: 257-258 [26]

Meditación sobre los actos celebrados el 28 de enero de 1950, y el estado del país, que le hace decir: "Por dentro del cubano vaga una terrible interrogación, que ni a sí mismo se hace en lo claro. ¿Qué ocurrió después? ¿Por qué de aquella patria sin república, se pasó a una república sin patria? Para esta conversación de veras tremenda, de desnudarse el alma, tenemos a Martí."

--- "La tumba sin sosiego". 18: 569-570 [27]

Aunque cree que la nueva tumba no está de acuerdo con el espíritu martiano, considera que puede aceptarse "como un monumento a la buena intención... y un paso hacia el reencuentro con Martí". Diario de la Marina, 28 de junio de 1951.

--- "Paz junto a Martí". 18: 571-574 [28]

Artículo también publicado en el Diario de la Marina (30 de junio de 1951) que comenta el llamado a la concordia hecho por el presidente de la República, y advierte de los peligros por el culto al odio en que vive el país.

BARALT, Blanche Z[acharie] de. "Martí íntimo". 7: 389-399 [29]

Recuerda la esposa de Luis Baralt, el amigo de Martí, anécdotas que dan una idea de su vida en la emigración de Nueva York, entre los años 1880 y 1895. "Allí se desenvolvió el período más importante de su vida. Allí trabajó, conspiró y organizó la magna obra de la independencia de Cuba". Estas páginas iniciaron la serie "Los que conocieron a Martí", en 1931, en la Revista Bimestre Cubana.

BATISTA, Fulgencio. 'Ley decreto". 19-22: 7-10 [30]

Ley decreto Número 315, de fecha 6 de agosto de 1952, disponiendo sobre los actos y ordenando las comisiones para la conmemoración del centenario del natalicio de Martí.

BAZIL, Osvaldo. "La huella de Martí en Rubén Darío". 14: 481-494 [31]

"El genio literario que había en José Martí, no sólo dio al mundo la emoción de una prosa nueva, sino que dio, además, la ocasión de que se produjera en América el caso literario de Rubén Darío. Sin Martí no hay Rubén". A continuación se refiere a la influencia que pudo ejercer Martí desde las columnas de los periódicos que reproducían sus trabajos, y cita la opinión de Francisco Contreras. Explica en qué consistió su "ideal artístico renovador": "Desde 1880 a 1890 no cesa Martí de clamar contra la América, enharinada entonces, de Berceo, de Campoamor, de Núñez de Arce, de Echegaray. El cielo estaba oscurecido de odas pedagógicas, metafísícas, patrióticas. El servilismo mental se había acomodado tan bien (siempre se acomoda bien) en los cerebros, en las liras y en las péñolas de escritores y poetas, que los más bellos temperamentos se consumían en un aceite de solemne trivialidad literaria". Continúa para exponer algunos puntos de contacto entre Martí y Darío, que prueban cómo "en las ideas, en los pensamientos y en la forma de expresarse, es clara e innegable [la influencia] del Apóstol de Cuba, sobre el bardo de Nicaragua". Después de breves consideraciones sobre la poesía de Martí -donde, dice, no tuvo tiempo de dejar todo lo que su genio prometía-, entra a estudiar la prosa, "sus prosas maravillosas [que] resistirán el roce agobiador de los años". Transcribe las páginas de la autobiografía de Darío en las que se narra su encuentro con Martí, en Nueva York, y entra en el cotejo textual: "Fácil tarea", dice, "sería cazar reminiscencias de prosa de Martí, en la prosa de España Contemporánea, de Peregrinaciones; la estructura de la prosa de Rubén es la misma de la de Martí. Para los entendidos en el secreto de los engranajes del estilo, no hay misterio alguno entre una y otra prosa, reconociendo que la de Martí influyó y modeló la característica de la prosa de Rubén. La actitud espiritual fue la misma en ambos escritores. El gesto ideológico fue idéntico frente a las cuartillas. El mismo amor a ciertas palabras. La misma preocupación en la calificación, ceñida y libre, la misma tortura por encontrar la sencillez y la desnudez, que sorprendiera al mismo tiempo, por luminosas y por fragantes'!. Copia pasajes de la crónica de Martí sobre el centenario de Calderón y la que escribió Darío describiendo el entierro de Castelar, y partes del discurso del primero sobre Heredia y de la nota necrológica que publicó Darío en La Nación al enterarse de la muerte de Martí; en dichos fragmentos señala "la huella" que dejó en el "discípulo genial" el "inmortal Maestro". Este ensayo apareció en el opúsculo que su autor tituló Vidas de iluminación, en La Habana, en 1932.

BENVENUTO, Ofelia M[achado] Bonet de. 'Los Versos Sencillos de José Martí". 5: 43-53 [32]

Fragmento del libro que estaba preparando con el título "José Martí". Hace un análisis de la misión del poeta con referencia a los Versos Sencillos.

BERENGUER CARISOMO, Arturo. "B. González Arrili: Vida de José Martí, el que salió en busca de la libertad". 16: 283-285 [33]

Es una nota crítica sobre esta biografía de Martí, publicada en Buenos Aires por la editorial Kapelusz, en 1949, de la que dice: "Es libro para leer varias veces como tónico cordial de la emoción y del pensamiento".

--- "Bienvenida a Martí". 13: 269-271 [34]

Reseña publicada en Santo Domingo, en el Listín Diario, el 22 de setiembre de 1892, en la que se describe un acto para honrar a Martí. Dice el comentarista anónimo: "El Presidente de la Junta... dio la bienvenida al ilustrado viajero, que de antemano tenía conquistado purísimos afectos en el seno de la familia dominicana, por las energías de su alma, en sus potentes luchas de apóstol y escritor". Y al referirse al discurso de Martí hace este elogio: "El Sr. Martí contestó con esa elocuencia avasalladora, característica en él, discurriendo sobre el tema fecundo y simpático de los puros afectos del alma, y pobló los recintos de aquel salón con la luz y la armonía que despedían preciosísimas ideas, ataviadas de galana forma y de arrobador encanto, vertidas de sus elocuentes labios como puras emanaciones de un corazón grande y generoso. Manifestó su tierno agradecimiento por las pruebas deferentes de fraternal cariño con que ha sido distinguido por el pueblo dominicano, desde el momento en que pisó su hospitalaria tierra". Pocos días antes de celebrarse este acto, Martí había visitado a Máximo Gómez en La Reforma; por eso sigue diciendo la relación del discurso: "...que con marcada predilección había visitado las regiones de la Vega Real, donde dominó el infortunado Guarionex; y que se proponía hacerlo también con las que fueron mudos testigos del arrojo sin igual del infeliz Enriquillo. Luego habló, agradeciendo las palabras de Martí, Manuel de Jesús Galván, autor de la novela que lleva aquel nombre y, para terminar el homenaje, Federico Henríquez y Carvajal.

BISCHOFF, Efraín U. "La estampa de hoy: José Martí". 4: 155-157 [35]

Con motivo de un busto de Martí, donado a Buenos Aires por "un grupo de intelectuales cubanos", dice lo que deben significar para América sus grandes hombres.

BLANCK, Willy de. "José Martí, el gran político cubano que se adelantó a su tiempo". 16: 219-228 [36]

Es un artículo escrito en Londres, en 1945, que apareció publicado por entregas en el periódico El Universal, de Caracas, en agosto del mismo año. Estudia las ideas de Martí sobre el Estado, la democracia y la organización del trabajo.

BLANCO, Andrés Eloy. "Palabreo de la muerte de José Martí". 14: 405 [37]

Cuatro décimas. Cada una termina con uno de los versos de la redondilla de Martí: "Yo pienso cuando me alegro ... 1"

BLANCO FOMBONA, Rufino. "José Martí". 19-22: 130-132 [38]

Escrito en Caracas, en 1899, señala los valores literarios de Martí. Como escritor, considera que "pertenece a una trinidad de soles. Él, Juan Montalvo y Cecilio Acosta, varones perilustres, equivalen en la cordillera de los ingenios americanos, al Pichincha, al Antisana, al Cotopaxi, perdidos en el éter, tocados de nieblas o cubiertos de un turbante de llamas, y por cuyos flancos corre, a las veces, un río de púrpura, un deslumbramiento, una cinta de lava azul y roja, y de cuya cima brotan lenguas de fuego que surcan el espacio, lamen las nubes e incendian el horizonte". Sobre el estilo dice que los tres "lo abrillantaron, lo pulieron y, esculpido y repujado, allí está en sus obras, urnas labradas con primor, para encanto del gusto, por las Gracias. Correctos, elegantes, estos orfebres clásicos, enamorados de la lengua, nos la legaron, flexible como una hoja de Toledo, vaporosa como una gasa, vibrante como un suspiro, sonora como una música". Pero sobre los otros se destaca la condición de poeta en Martí, "poeta por la estrofa, blanca y alada como Psiquis; poeta por la prosa, urdidumbre de seda joyante; poeta por el ideal, que era generoso; poeta por la voz, que era un canto; poeta por la mirada, que era triste; poeta por el corazón, que era grande... José Martí fue genial" añade, "cuanto pensó lo refrenda un sello señoril. De sus estrofas nace la hermosura; como el fresco, de las brisas, como la espuma de las ondas, como el beso de los labios". Y al evocar su muerte, concluye: "Afortunado él, que no miró su ensueño, ya cristalizado, botín de mercaderes".

BOJÓRQUEZ, Juan de D[ios]. "México y Cuba unidos" por Martí". 6: 241-244 [39]

Con motivo de la muerte de Camilo Carrancá y Trujillo (el 8 de noviembre de 1942), revisa la obra del "primer martiano de México" y hace referencia a los vínculos entre los dos pueblos: "Ni al mexicano molesta el estruendo del cubano, ni al cubano sorprende la seriedad y el gesto triste de los mexicanos. Nos comprendemos, nos complementamos". Termina con una relación de los amigos de Martí en México, por lo que al reseñar los periodistas su muerte, "todos le llamaron Pepe Martí sin deseos de exhibir inoportuna familiaridad... Se trataba de un compañero de labores".

BOLET PERAZA, Nicanor. "José Martí como literato". 16: 199-209 [40]

"El periódico, sobre todos los otros medios de hacer viajar el pensamiento y de perpetuar la palabra, fue el que Martí prefirió". Como este discurso es anterior a que empezara a recogerse su obra, recomienda ese empeño que pocos años después iba a iniciar Gonzalo de Quesada. Este discurso en Chickering Hall, Nueva York, del 19 de mayo de 1898, complementa el de Nicolás Heredia, pronunciado en la misma ocasión, con el que luego se publicó. Observa que, al igual que Bolívar, Martí no escribió libros, sino prefirió "las páginas veloces del periodismo". Cita algunos pasajes de su obra y empieza a clasificar sus símbolos: "En sus producciones, cualquiera que fuese el asunto que le pusiese a la obra, aparecía con una idea fija, dominante, ineludible, que le exaltaba en caballerescos lirismos. Obsérvese que Martí, como la generalidad de los inspirados, se apegó a un símbolo, el cual surgía con insistencia en sus escritos, poesías y discursos. Lamartine amaba el iris, Chateaubriand el águila, Víctor Hugo el león. Martí tenía el caballo; un caballo piafante, impaciente, siempre presto a recibir sobre su fuerte lomo, a su caballero liberador". Al hablar de la poesía se refiere al "movimiento literario hispanoamericano que determina la tendencia a que nuestra literatura sea original y propia", y dice que en Martí hay "una buena parte de impulso entusiasta. Su pluma viril dio ejemplo y alientos en esa empresa, gracias a la cual desaparecen ya muchos tropos de añejo gusto, muchas platitudes apolilladas, y en cambio modélanse formas más robustas y hermosas reveladas por el espíritu de nuestra raza, los latinos de América". Al comentar el Ismaelillo relata la incorporación del hijo de Martí a las fuerzas insurrectas: "Se fue más luego a los campos de batalla cubanos. Faltábale un año para la edad del soldado, mas supliólo el permiso materno, sellado con un beso de espartana. Cuentan que cuando Victoria de las Tunas cayó en poder del ejército libertador, pasóse revista a las tropas vencedoras sobre el campo ruinoso y sangriento de la ciudad libertada. La voz del oficial llamó: 'José Martí', y un imberbe artillero, al lado de su cañón todavía humeante, respondió: '¡Presente!'".

BOTI, Regino E. "Martí en Darío". 7: 378-385 [41]

Esta "excelente contribución al estudio de las influencias literarias entre las dos grandes figuras de las letras hispanoamericanas", dice Lizaso en las "Notas y Comentarios", fue publicada originalmente en la revista Cuba Contemporánea (febrero 1925). Se reproducen los juicios más importantes de Darío sobre la obra poética de Martí y se señalan, con citas, los momentos en que aparece más clara la influencia del cubano en el nicaragüense: "Darío hizo poesía martiana sin conocer, en la amplitud del término, al poeta José Martí".

BOYDSTON, Jo Ann Harrison. "José Martí en Oklahoma". 12: 195-201 [42]

Se refiere a la crónica de Martí "Cómo se crea un pueblo nuevo en los Estados Unidos", escrita el 25 de abril de 1889 y publicada el mes siguiente en La Opinión Pública (Montevideo). Compara la información sobre el famoso land run de Oklahoma, aparecida en The Sun, The World y The Times, con la que da Martí, y puede precisar las fuentes de donde sacó los datos de ese escrito.

BRENES-MESÉN, R[oberto]. "José Martí, poeta". 7: 368-375 [43]

Prólogo de una antología publicada en San José, Costa Rica, en 1914. Estudia la estética martiana y sus recursos estilísticos. "El arte suyo es demiúrgico, porque cuando ha tallado en la cantera los cuerpos les infunde, como si fuese un Elohim, aliento de vida y trascendente espíritu. Aquí está el secreto de la grandeza literaria de Martí. El otro secreto es su horror del lugar común". Para probar esto último se citan ejemplos de sus transposiciones, elipsis, asíndeton, arcaísmos, etc.

BRULL, Mariano. "José Martí". 9: 159 [44]

Soneto cuyo primer verso dice: "Vas quebrando el silencio que silencia tu hora".

BUENO, Salvador. "Dos importantes aportes a los estudios martianos". 16: 277-281 [45]

Se refiere a las Fuentes para el estudio de José Martí y a las Variaciones en torno a la epistolografía de José Martí, de Manuel Pedro González. La primera la califica de "maciza obra de erudición y fervor martista; de la segunda disiente, en cuanto que plantea la hipótesis del suicidio de Martí con intención ejemplar. "Sin proponérselo" dice el comentarista, "el profesor González viene a coincidir en parte con algunos escritores cubanos conservadores, que han afirmado prolijamente el 'suicidio' del maestro".

--- "José Martí, Cartas a una niña". 16: 287-288 [46]

Comenta la edición de las cartas a María Mantilla, hecha por Félix Lizaso, quien, "con su devoción martiana, con su delicada apreciación de todo lo referente a Martí, ha propiciado la publicación de estas Cartas a una niña.

BUNSTER, Álvaro. "La jornada de Dos Ríos" 1: 68-73 [47]

Evocación y glosa del Diario de Cabo Haitiano a Dos Ríos. Este artículo había sido publicado en la Revista Universitaria de Chile.

C

CAILLET-BOIS, Julio. "José Martí". 10: 314-322 [48]

Conferencia leída en el Colegio Libre de Estudios Superiores, de Buenos Aires, el 6 de junio de 1945 al conmemorar el cincuentenario de la muerte de Martí. Es una revisión de su vida y de su pensamiento: "Queda al margen de escuelas filosóficas aunque tiene su poco de todas". Es difícil precisar influencias en él, "como cuesta hallarle parentescos literarios, porque todo lo funde en esa poderosa originalidad. Apareció antes en el número 167 (febrero de 1949) de la revista Cursos y Conferencias.

CAMACHO, Pánfilo D. "Martí. Una vida en perenne angustia". 12: 133-150 [49]

Como se advierte desde el inicio, es un ensayo "sobre la forma angustiosa en que el egregio cubano vivió los cuarenta y dos años de su sin duda brevísima existencia". Recorre la vida de Martí en los siguientes epígrafes: "Un niño de casa de pobre"; "El niño presidario"; "Destierro y Diplomas"; "México, Guatemala y matrimonio"; "Nuevo destierro y Venezuela"; "Nueva York: trabajo y libertad en América"; "El Partido y la Delegación" y "El sacrificio útil", donde cuenta las últimas semanas de Martí, ya en Cuba: "Sólo esos breves días fueron los que tuvo de alegría en su vida, puesto que todo el resto de su agitada existencia no fue otra cosa que agonía y deber o, para decirlo con sus propias palabras, una hora de ansia". Fue una conferencia en la Academia de la Historia de Cuba el 27 de enero de 1948.

CAMPOAMOR, Fernando G. "Martí vivo". 5: 98-101 [50]

Dice el autor: "La caza del dato biográfico poco nos llama", y hace un balance poético del sentimiento martiano: "ala y surco", además de "el viejo diálogo de Platón y Aristóteles -sístole y diástole- que unos llaman estética y ascética, otros poesía y cívica".

CARBONELL [y RIVERO], Néstor. "Carta...". 3: 35-38 [51]

Envío a Félix Lizaso, desde la legación de Cuba en Bogotá, de copia de unas cartas de Martí a Enrique Estrázulas. Le fueron facilitadas en el Uruguay por las hijas de Estrázulas. El escrito de Carbonell tiene datos sobre aquel Cónsul del Uruguay en Nueva York, "amigo fraternal" de Martí.

--- "Martí, sus últimos días". 19-22: 350-379 [52]

Lectura en la Academia de la Historia de Cuba del último capítulo de la "Autobiografía" de Martí, que comprende desde el 10 de abril hasta el 19 de mayo de 1895. Véase más abajo "Un capítulo de la autobiografía de Martí".

--- "Martí y la Argentina". 12: 151-166 [53]

Dicen las "Notas y Comentarios" con referencia al autor de este trabajo: "Néstor Carbonell fue sin duda el primero que buscó en aquellas páginas [de La Nación] las innumerables y extensas correspondencias del Apóstol, copiándolas con amoroso celo". El resultado de aquella búsqueda es esta conferencia que leyó ante la Junta de Historia y Numismática de Buenos Aires cuando era Ministro de Cuba en la Argentina. Analiza la labor de Martí como corresponsal y da a conocer la carta que Martí dirigió desde Nueva York a Bartolomé Mitre, el día 19 de diciembre de 1882, en respuesta a la advertencia que le hizo la empresa periodística que juzgó la primera correspondencia de Martí "extremadamente radical en la forma y absoluta en las conclusiones" al tratar los problemas políticos y sociales de los Estados Unidos.

--- "Un capítulo de la autobiografía de Martí". 19-22: 283-302 [54]

Es el primero de un libro en el que, con algunos escritos martianos y sus propias palabras, Carbonell hace algo como la autobiografía que Martí hubiera escrito. Llega aquí hasta poco antes de la primera deportación a España.

CARRANCÁ Y TRUJILLO, Camilo. "Arte en México". 2: 40-52 [55]

Prólogo del tercer volumen de la serie Martí en México. Habla del joven de veintidós años que escribe en la Revista Universal y participa en toda actividad cultural en el México de 1875 y 1876: trata de la polémica con el crítico de arte de El Federalista, Felipe López López, y la que con motivo de la fundación de Sociedad Alarcón tuvo con Ignacio M. Altamirano. Aludiendo a Martí, a sus juicios sobre un cuadro, había dicho el primero en El Federalista: "No faltaron entre la concurrencia sensata, críticos profanos, chispeantes, autoridades precoces que resueltamente deciden y no vacilan en imponer opiniones desfavorables que vayan a deslustrar reputaciones justamente arraigadas, envolviendo en poético lenguaje correcciones inadmisibles e inadecuadas observaciones que ponen en evidencia la ignorancia artística que las dicta y la maligna intención que las sugiere". La discusión había surgido por unos comentarios de Martí sobre el pintor Juan Cordero; López López se molestó tanto que llegó a quejarse con éstos tan poco corteses: "No es el mejor medio para captarse las simpatías de una sociedad, el herirla en sus creencias, en sus reputaciones respetables o en sus apreciables obras... ¡No! el que desconoce las bellezas de este cuadro no es mexicano, por más que quiera persuadirlo en sus conceptos vertidos ante el paisaje de Velasco; el que se ensaña contra Cordero en apreciaciones tan injustas no puede ser un compatriota". También es incidente sin importancia -pero que dice mucho de la actividad de Martí en los círculos intelectuales de sus años mexicanos- el que origina la polémica con Altamirano: éste lo había postulado para miembro del Liceo Hidalgo; Martí a Altamirano, en la Sociedad Alarcón: surgieron malentendidos y respuestas en los periódicos. De este "incidente juvenil", dice Carrancá y Trujillo, no quedó ninguna huella, "así, al morir Altamirano, muchos años después, Martí habría de recordar desde las columnas de Patria, en Nueva York, que "aquel 'mexicano de raza india' le amó y le proclamó".

--- "Nota". 2: 28-29 [56]

Después de reproducir el artículo de Martí sobre Manuel Acuña, señala lo que en él debe de tener íntima relación con los amores de Martí y Rosario de la Peña. Estos comentarios aparecieron primero en Símbolo (México), en 1937.

CASTELAR [y Ripoll], Emilio. "Murmuraciones europeas". 11: 31-34 [57]

Artículo de La Ilustración Artística (Barcelona, 29 de marzo de 1897) en el que, entre "unas reflexiones históricas y políticas sobre la guerra de Cuba", dice de Martí que era "un fanático sublime.... dueño de un verdadero talismán del sentimiento desinteresadísimo y sincero". Califica de, "torpe fábula" la que circuló en España, a raíz de la muerte de Martí, sobre un salvoconducto que llevaba al morir para entrevistarse con "el general en jefe".

CASTRO, José R. "El centenario de José Martí en Guatemala". 19-22: 414-417 [58]

Da cuenta de una moción presentada por el diputado Marco Antonio Villamar al Congreso de la República, para declarar "Mes del Centenario de José Martí" el de enero de 1953, y de un Manifiesto "firmado por los más destacados escritores, aristas, poetas, profesionales, maestros de escuela y jóvenes militares del Ejército... con el objeto de que todo el pueblo de Guatemala se sature de esencia martiana y sepa cómo las nuevas generaciones saben apreciar y aprovechar las sabias enseñanzas del maestro".

CENICEROS, José Ángel. "Martí o la tragedia como destino glorioso". 11: 61-92 [59]

Conferencia en la que se estudia la vida, la obra literaria y el pensamiento político de Martí. En cada caso el autor apoya sus juicios en la opinión de otros críticos y biógrafos.

CÉSAR (seud.). "Recuerdos de la vida de Martí". 7: 435-440 [60]

Se refiere a cómo consiguió Martí un empleo de profesor en el colegio "Casa de Educación", de la Habana, en el año 1879. Fue publicado este trabajo por vez primera en La Discusión (Suplemento femenino), la Habana, el 19 de diciembre de 1915, pero no se identificó al autor.

CÉSPEDES PONCE, Silvia M. "Recuerdos de un curso martiano". 17: 381-383 [61]

Se refiere al primer curso en la Cátedra Martiana de la Universidad, ofrecido por Raimundo Lazo, y describe el contenido de las doce "lecciones" en que se analizó el pensamiento y la obra literaria de Martí.

CIMORRA, Clemente. "Cómo amaban los grandes". 17: 398-401 [62]

En Martí "el amor", dice este trabajo, "fue una hermosa poesía de fondo, y no el objeto por qué ardió su existencia". Del 27 de octubre de 1950, El Hogar, Buenos Aires.

CLAVIJO TISSEUR, Arturo. "Honrar, Honra". 17: 396-397 [63]

Basado en el apotegma martiano, recomienda el culto de Martí. Es una nota que apareció en Oriente, Cuba, el 20 de abril de 1951.

COLLAZO, Enrique. "José Martí". 1: 75-79 [64]

Extractos de su libro Cuba independiente (1900), que narran el encuentro de Martí con el autor, a fines de 1894, y los sucesos ocurridos hasta el desastre de Fernandina. "El estado de la Revolución en el exterior revestía un carácter original y especial: nadie sabía nada, eran muy pocos los que creían en ella; pero la masa obrera daba, sin preguntar, su óbolo con absoluta confianza y con fanatismo ciego por su ídolo... .Martí era un hombre ardilla; quería andar tan de prisa como su pensamiento, lo que no era posible; pero cansaba a cualquiera. Subía y bajaba escaleras como quien no tiene pulmones. Vivía errante, sin casa, sin baúl y sin ropa; comía poco o casi nada; días enteros se pasaba con vino Mariani; conocía a los Estados Unidos y a los americanos como ningún cubano. ...A veces parecía un loco, víctima de un delirio de persecución, que lo hacía ver espías y detectives por todas partes". Cuenta luego cómo se hospedó con Mayía Rodríguez en el Hotel Duval, de Jacksonville, y visitó a Martí en el Hotel Travelers, cuando se enteró del fracaso de Fernandina.

COLLOR, Lindolfo. "José Martí". 19-22: 118-122 [65]

Discurso pronunciado por el Delegado del Brasil en la Conferencia Internacional Americana, celebrada en Cuba desde el 16 de enero al 20 de febrero de 1928. Destaca su condición americanista: "Lo que más me impresiona en la personalidad de Martí es, sin duda, señores delegados, su, luminoso espíritu de confraternidad americana. Desde este punto de vista, no tengo duda en decir que Martí me parece el mayor, el más perfecto, el más integral de los próceres de la independencia de los pueblos americanos".

CORDERO AMADOR, Raúl. "América y Martí". 19-22: 426-432 [66]

Señala aquellos escritos en que Martí hace elogios merecidos de las principales figuras de América: Bolívar, Hidalgo, San Martín, Juárez, Juan Carlos Gómez, Cecilio Acosta.

--- "José Martí educador". 6: 245-247 [67]

Explica la vocación de Martí por la enseñanza citando algunos pasajes de su obra.

CÓRDOVA Y DE QUESADA, Federico de. "Martí, líder de la Independencia cubana". 19-22: 303 [68]

Se destaca en este discurso del 27 de enero de 1947, en la Academia de Historia, la visión política de Martí que le aseguró la dirección del movimiento revolucionario. Analiza la carta a Henríquez y Carvajal como resultado de los temores de Martí por haberse acentuado en aquella época la campaña anexionista; y narra la oferta que le hicieron a Martí de cinco mil pesos, producto del secuestro de Antonio Fernández de Castro, hermano del conocido autonomista, que rechazó indignado por ser de "dinero impuro". Termina con una comparación entre la "pureza y la honestidad" en Martí y la falta de ella en gobiernos de la República.

CORONA, Mariano. "El Apóstol y el caudillo". 9: 261-262 [69]

Página del libro De la Manigua, publicado en Santiago de Cuba, en 1900. Describe la entrevista de la Mejorana que dice fue "cordialísima y entusiasta". Así relata el final: "Breves instantes hablaron él [Máximo Gómez], Martí y Maceo, a caballo, y a la sombra de una hermosa majagua, sobre el giro que habían de tomar las primeras operaciones en Oriente y el Príncipe. Después se abrazaron con efusión, en presencia de las fuerzas, que celebraron con gritos de júbilo y alborozo aquel abrazo revelador".

CORREA, Luis. "José Martí". 4: 86-91 [70]

Evocación de la visita de Martí a Venezuela. Había sido publicada en El Universal, de Caracas, el 3 de octubre de 1913.

CORTINA, José Manuel. "Apología de José Martí". 19-22: 87-105 [71]

Es un discurso en el que se ponen de relieve los valores morales de Martí: "A medida que la implacable crítica profundiza más en la vida, en el carácter y en el ideario de Martí, se ve más claramente que, en la retorta de la historia, no quedará residuo alguno vulgar o mediocre de aquel predestinado formidable".

COSTA, Octavio R. "50 volúmenes de Martí". 7: 419-422 [72]

Reseña de los cincuenta primeros tomos de las Obras Completas publicadas por la editorial Trópico. "Emeterio S. Santovenia, Félix Lizaso, Gonzalo de Quesada, Pánfilo D. Camacho y la casa impresora Seoane, Fernández y Compañía, merecen el parabién de los cubanos".

--- Martí y la agricultura". 16: 247-249 [73]

Pone de relieve la importancia que dio Martí a la agricultura al basar en ella toda riqueza, y recomienda que los "maestros ambulantes" vayan a los campos "con explicaciones agrícolas y con instrumentos mecánicos" además de llevar a los campesinos "la ternura que hace tanta falta, y tanto bien a los hombres".

--- "El sentimiento de la amistad en José Martí". 12: 167-175 [74]

Trabajo premiado en concurso del Liceo de Güines en el que se estudian los sentimientos de Martí hacia sus amigos. "A la amistad le otorgó toda su grandeza. Le descubrió todos sus exquisitos encantos. Supo ser amigo en la magnitud más egregia. La amistad presidió su vida de hombre y su historia de ciudadano. El ideólogo que fue Martí sentó expresiones contentivas de una filosofía de la amistad".

CÚNEO, Dardo. "Martí, el americano". 10: 328-331 [75]

Prólogo de una antología martiana, publicada en Buenos Aires con el título Estados Unidos, en el que se destaca la labor informativa de Martí y la inteligente interpretación de ese país.

CH

CHACÓN, Francisco. "Martí en la vida social". 2: 62-65 [76]

Discurso leído en la noche del 14 de marzo de 1896, en una velada de la Sociedad Literaria Hispano-Americana de Nueva York. Habla de Martí en las fiestas de los emigrados: "De la conversación más elevada con el personaje de nota, pasaba a discretear, donosamente, con la dama del gran mundo, como si nunca hubiera hecho otra cosa que visitar los salones. ... ¡Y qué altivez la suya tan hermosa! ¡Ante la injusticia vibraban encrespados todos sus nervios!" Luego confiesa su falta de fe: "Como tantos otros", dice, "yo juzgué -con mengua para mí- visionario, a aquel excelso iluminado.... y él por no comprometerme, no me llamaba, como antes, a su tertulia íntima... Después vino el drama sangriento... allá, en su Cuba del alma; en la tierra de los heroísmos sin ejemplo, de las inenarrables abnegaciones: entre su pueblo que él comprendía tan bien, y que yo -y tantos juzgábamos débil, porque lo mirábamos a través de nuestra propia flaqueza, desapareció del mundo de los vivos".

CHACÓN Y CALVO, José María. "El centenario de don Federico". 13: 289-291 [77]

Nota publicada en el Diario de la Marina, el 13 de julio de 1948, sobre Henríquez y Carvajal al cumplir los cien años, en la que se exaltan los valores del "hermano de Martí".

--- "Una figura continental". 1: 28-31 [78]

Revisión de la obra literaria martiana; explica su importancia en las letras de América. "El estilo de Martí es en su esencia elocuente. Una elocuencia que mira a los afectos. Hay una sensibilidad viva, virgínea, inédita en toda la varia y caudalosa producción del ensayista. ...Cuando la propaganda revolucionaria estaba en su iniciación incierta, pensaba en el campo de nuestra patria, en nuestras abandonadas poblaciones rurales, y aquel hombre que tenía en la cabeza un programa cabal de la revolución, sólo acertaba a hablar de una cosa: de la 'campaña de ternura' que necesitaba nuestro campo y nuestra tierra perdida". Reproducida de Romance, México.

D

DAIREAUX, Max. "José Martí". 4: 123-140 [79]

En traducción de Félix Pita Rodríguez, se ofrece en este trabajo una visión de Martí, el "más puro, más ferviente, más cabal representante de la América Latina". Se refiere a ciertos momentos de su vida y a su obra poética.

DARÍO, Rubén. "Impresión de Martí". 7: 321-322 [80]

Páginas de la autobiografía de Darío en las que relata su encuentro con Martí, en Nueva York, y la grata impresión que le produjo el trato con aquel escritor que ya admiraba como lector de sus escritos en periódicos hispanoamericanos.

--- "José Martí". 7: 323-330 [81]

Al recibir la noticia de su muerte, Darío publicó en La Nación este juicio sobre Martí y su obra que poco después formó parte de Los raros. "Quien murió en Cuba", dice el poeta nicaragüense, "era de lo mejor, de lo poco que tenemos nosotros los pobres; era millonario y dadivoso: vaciaba su riqueza a cada instante, y como la magia del cuento siempre quedaba rico". En este sincero elogio le reprocha a Martí su vida dedicada a Cuba: "Martí, el gran Martí, andaba de tierra en tierra, aquí en tristezas, allá en abominables cuidados de las pequeñas miserias de la falta de oro en suelo extranjero; ya triunfando, porque a la postre la garra es garra y se impone, ya padeciendo las consecuencias de su antagonismo con la imbecilidad humana; periodista, profesor, orador; gastando el cuerpo y sangrando el alma; derrochando las esplendideces de su interior en lugares en donde jamás se podría saber el valor del altísimo ingenio y se le infligiría además el baldón del elogio de los ignorantes". Darío también recrimina a Martí por haber ido a inmolarse al campo de batalla ("...perdona que te guardemos rencor los que te amábamos y admirábamos, por haber ido a exponer y a perder el tesoro de tu talento").

--- "José Martí, poeta". 7: 331-356 [82]

Entre mayo y junio de 1913 aparecieron cuatro trabajos de Darío, escritos en París, que fueron después recogidos en un pequeño volumen. Confiesa que cuando escribió la "necrología" no estaba familiarizado con la obra poética de Martí -aún no había aparerecido el tomo once de las Obras organizadas por Quesada-, y sobre ella hace esta valoración. Con el trabajo inicial quiere ofrecer "la base de lo que llamaríamos su Arte Poética": son una serie de citas de Martí en las que aparece "su pensar sobre las cosas de la poesía". Los dos siguientes se refieren al Ismaelillo y a los Versos Sencillos; dice del primer libro: "El pensador, el luchador, se va por las entrañas de la vida; piensa, locubra, hace sus planes vastos. Va con su poder mental, con su imaginación, en osadas excursiones. Penetra en el secreto trágico de la existencia de los hombres. Ve las bregas, los desengaños, las miserias. ...Fortifica su filosofía, fecunda su experiencia. La fe y la voluntad le dan alientos; se siente alas. Entonces entra el niño, el conquistador irresistible. Las cuartillas en que el padre ha escrito sus pensares vuelan arrojadas por las pequeñas manos; prosa y versos son esparcidos; el paño árabe es arrancado de la mesa; todos los utensilios del soñador son revueltos. Y el niño ríe, el padre vencido encantadoramente, y encantado de la irrupción, goza del gozo pueril, y acaba pensando en el porvenir. Los homenajes se multiplican al que es su esperanza y su corazón. Los versos, versos cortos, de siete y cinco, asonantados, se suceden alternando con uno que otro corto romance". Los Versos Sencillos, por otra parte, son para Darío "de una concisión, de un vigor, de una potencia poética en verdad admirables. El idioma se flexibiliza en la facilidad expresiva. Era aquél un lírico natural, y si su prosa contiene muy a menudo versos, por sus versos corren cristalinas y fluyentes linfas de prosa armoniosa. Y por todo, un estremecedor aliento romántico que anima doblemente lo real de su visión o del recuerdo"; y del poema XLV de esa colección, el de los "hombres de mármol", dice: "Hay unas estrofas de octosílabos blancos, la descripción de un sueño, que son obra magistral. Todo es estupendo, el ritmo, las detenciones, las imágenes evocatorias, y el tema: se diría cosa de Beethoven", y Darío la transcribe completo. El último de estos cuatro trabajos está dedicado a los Versos Libres, que lo son por estar compuestos de "endecasílabos blancos sin consonancia ni asonancia"; aquí, dice, "todo es poesía severa, de una grandiosidad gallarda y de una impecabilidad límpida y fulgurante. Se pensaría en relámpagos de academia". Es al final de este artículo donde se pregunta sobre Martí: "¿No se diría un precursor del movimiento que me tocara iniciar años después?" Concluye con este elogio: "Y ya admiro -recordando al varón puro y al dulce amigo- aquel cerebro cósmico, aquella vasta alma, aquel concentrado y humano universo, que lo tuvo todo: la acción y el ensueño, el ideal y la vida, y una épica muerte, y, en su América, una segura inmortalidad.

DELFÍN ÁVILA, Germán. "Sobre un poema inédito de Martí". 18: 517-530 [83]

En 1951 el Archivo Nacional de Cuba publicó los que hoy se conocen por "Cuadernos de Apuntes números 1 y 2" con el título José Martí. Apuntes inéditos. Este trabajo explica y analiza el contenido de dichos cuadernos, y narra también cómo se encontraron las dos libretas: "Halladas en un librero de la Embajada de Cuba en México, en el año 1946, por indicación del escritor y diplomático cubano José Antonio Fernández de Castro, recientemente fallecido, quien hubo de manifestar estar en conocimiento de la existencia de distintos documentos del Apóstol en el citado mueble... Estas libretas de apuntes y notas de Martí las tenía en su poder antes de ser depositadas en el lugar en que fueron halladas, guardadas con celo propio de seres que le amaron mucho, el hijo de Don Manuel Mercado, 'noble hermano más que amigo de Martí' como dijera Camilo Carrancá y Trujillo. La forma de cómo se desprendieron de estos documentos del maestro de manos tan celosas no está establecida en el acta levantada a los efectos en el momento de su hallazgo, señalándose únicamente que la existencia de éstos databa de la época en que 'era Jefe de la Misión cubana el señor Marcos A. Kohly'. Es de suponer que Alfredo Mercado tuviera para estos recuerdos literarios de Martí el cariño que seguramente le recomendara su padre, que no podía ser otro que el mismo con que se conservan los objetos más sagrados de familia".

DELGADO, Ulises. "José Martí". 10: 359-361 [84]

Discurso con motivo de la inauguración de un busto de Martí en la ciudad de Orotina (Costa Rica), en el que se evocan las virtudes del "hombre excepcional, literato sincero, orador maravilloso, hombre tierno y sonoro". Se publicó el 16 de febrero de 1946 en el Repertorio Americano.

DELGADO FERNÁNDEZ, Gregorio. "Martí y la Guerra Chiquita". 5: 11-39 [85]

Narración documentada de la vida de Martí desde su llegada a la Habana, después del Zanjón, hasta que se rinde el coronel Emilio Núñez.

DELLUNDÉ, Francisco. "Cómo vinieron a Cuba Martí, Máximo Gómez, Paquito Borrero y demás patriotas que los acompañaban". 13: 294-305 [86]

Ulpiano Dellundé conoció a Martí en España. Al igual que Martí regresó a Cuba después de la Guerra de los Diez Años y tuvo que huir por sus actividades separatistas. Fue Delegado de la Junta Revolucionaria en Cap Haitien y ayudó de manera decisiva a Martí y a Gómez en su viaje hacia Cuba. Con transcripciones de su "diario" se da aquí una versión de aquellos días, entre el 3 de marzo y el 10 de abril de 1895, en que se organizó la expedición. Este trabajo fue tomado del número de enero-febrero, 1939, de la Revista Bimestre Cubana.

DÍAZ ABREU, Antonio. "Reflexiones martianas". 19-22: 219-221 [87]

Maestro de la Escuela Rural número 53, de Cuatro Caminos, La Habana, que copió "en un inmenso cartel" estas palabras de Martí: "El hombre no tiene derecho especial porque pertenezca a una raza u otra. El negro, por negro, no es inferior ni superior a ningún hombre. Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro", y las clavó en la pared del aula.

DÍAZ ORTEGA, Enrique. "Humanismo y amor en José Martí". 17: 331-340 [88]

"Dos ángulos de enfoque vamos a exponer", dice el autor, "dos perspectivas, en síntesis, donde se mezclan sus ideas escritas y su vida de acción constante. Y esas proyecciones van hacia el humanismo y el amor en la personalidad sin mancha del cubano cumbre". Se analizan esas dos vertientes en varias manifestaciones.

--- "José Martí y sus ideas americanistas". 6: 289-298 [89]

Revisión del pensamiento "americanista" de. Martí. Se divide este trabajo en los siguientes epígrafes: "La América hispana"; "La América Sajona"; "El hombre americano"; "El problema cultural"; "El problema económico" y una "Conclusión" donde se dice: "El ideal americanista de Martí no está en vigencia aún. ... Mientras quede un indio sin civilizar, mientras quede una raza mestiza -producto nuestro- que no se la mire como se debe; mientras otras Antillas estén dominadas por otra república hermana, sin otra causa que un mero egoísmo imperialista; mientras muchas repúblicas pequeñas seamos pseudo provincias del antes citado imperialismo, mientras las naciones totalitarias europeas nos llenen con sus migraciones dañinas y acaparadoras, no existirá una América genuina, soñadora, guía del mundo futuro, en fin Panamérica".

--- "El sentimiento de la amistad en José Martí". 12: 167-185 [90]

Trabajo presentado en el concurso del Liceo de Güines en el que se analiza el sentimiento de la amistad en Martí a través de su epistolario, sus versos y su vida: "No fue Martí, a pesar de su genialidad, un egocéntrico, sino que fue un ser eminentemente social... fue el jardinero de los rosales blancos en la tierra de la amistad".

--- "Los valores educacionales en José Martí". 15: 77-89 [91]

Conferencia en la Casa de la Cultura de las Damas Católicas de Pinar del Río, en un acto organizado por la Escuela Pública Número 4 "Don Tomás Estrada Palma", el 17 de abril de 1949. Explica la teoría educacional de Martí, sus ideas sobre la obligatoriedad de la enseñanza, la enseñanza secundaria, la "práctica" y la universitaria.

DÍAZ-PLAJA, Guillermo. "Martí". 19-22: 441-442 [92]

Páginas de su libro Modernismo frente a Noventa y Ocho (Madrid, 1951), en las que afirma que Martí "es el prosista más enérgico que ha tenido América". Señala la "libertad en la ordenación de la frase", los "briosos" imperativos "al frente de los apóstrofes", las "síncopas en la ilación de los vocablos; y comenta las palabras de Osvaldo Basil, "sin Martí no hay Rubén": "La frase es exagerada en cuanto al verso, es verdad absoluta en cuanto a la prosa".

DOMÍNGUEZ, María Alicia. "Los amores de Martí". 14: 477-480 [93]

Comentarios sobre las relaciones de Martí con Rosario de la Peña, María García Granados y Carmen Zayas Bazán.

DONGHI HALPERIN, Renata. "Nuestra América y su vocero: José Martí". 11: 93-105 [94]

Conferencia en el Colegio Libre de Estudios Superiores (Bahía Blanca, Argentina) de la "novelista y educadora porteña" en la que recorre algunas interpretaciones sobre América y concluye que "es el viejo mundo latino que vive en nosotros el que inspira las palabras de Martí, el que inspira la frase de Sáenz Peña".

DORIA PAZ, Francisco. "José Martí". 10: 355-358 [95]

Discurso en conmemoración del cincuentenario de Dos Ríos, pronunciado en la Sesión Extraordinaria del Palacio del Gobierno del Distrito Central de México. Explica lo que es Martí para los mexicanos, "el escritor aquél que se maravilló al elevarse desde la Ciudad Santa de la Veracruz hasta nuestra altiplanicie, escribiendo sobre la tierra mexicana".

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